Asistieron familiares, amigos y curiosos mientras nosotros disfrutábamos de un tranquilo día de Aikido. La paz y la armonía entre los asistentes invadía el tatami. Paso el tiempo tan rápido, a lo que nos dimos cuenta había llegado la hora de finalizar la clase.
Después de clase, se realizo una paella popular gentileza del centro y comú d'Andorra para todos los asistentes del evento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario